Bienvenido a la odisea
Desde este blog queremos denunciar cualquier abuso que suframos por esta sociedad donde, desgraciadamente, no todos somos iguales. Esta vez le toca a la sanidad pública y al mosqueo que me tocó pillarme por culpa de la falta de organización y los malos modales de muchos sanitarios. Afortunadamente no todos son así, por ello no quiero generalizar así que me centraré en la parte que personalmente me afectó.
Resulta que fui a ponerme la vacuna para poder hacer el viaje de fin de curso con mis compañeros. Al llegar entrego el volante, tal y como me dijo mi médico de cabecera, y el hombre arisco de la ventanilla me contesta de malos modos que eso no se entrega allí. Vale, tenía razón pero…nadie nace sabiendo y hay formas de decir las cosas. Me tomo esto como un hecho asilado.
Llego al lugar donde ponen las vacunas, un estrecho pasillo donde a la misma vez que hacen electros, realizan curas, vacunan y una hora antes extraen sangre. Nadie sabe a que puerta dirigirse, ningún cartel de información.
Imaginaos aquel pasillo repleto de gente cada vez más indignada. La mujer de la limpieza levantando polvo sin ningún tipo de cuidado (imaginaos un alérgico en aquella situación).
Llego y pregunto a una doctora si tengo que entregar el volante. De nuevo una mala contestación. ¡Ya se lo darás y harás las preguntas a la enfermera! Enfermera que por cierto no apareció por allí en las siguientes dos horas que pasé esperando. Me dicen que coja un número, como si fuese en la carnicería y que espere, así lo hago.
Veo que hay gente que entra en las salas de curas y que el número se mantiene en cero, tras media hora preguntando me entero de que el número no sirve de nada que quieren que los cojamos pero que entre nosotros nos apañemos para entrar. ¡Dios, esto es el sálvese quien pueda!. Vigilando a ver quién entra para verle el número, alguno que otro corre la maratón para pasar antes que tú…
Cual fue mi sorpresa cuando tras dos horas de espera me toca entrar en la sala y deciden dejar pasar a un señor antes que a mi, aunque tenía dos número pos detrás del mío. Se lo digo a la enfermera y me contesta que me apañe. Le digo entonces que para qué sirven los números. ¿Ella? Decide esquivar todas mis quejas y preguntas, no es capaz de darme una solución, un porqué de la mala organización.
Cuando entro en la consulta la ATS debe salir de la sala dos veces, una para buscar la vacuna y otra para buscar un bolígrafo. Indignante. Encima ni siquiera me informan de que tengo que ponerme una segunda vacuna pasado los seis meses… ¿Os parece normal? A mi desde luego no.
¿Por qué no puse una queja? Porque eso me suponía otra hora de cola y volver a enfrentarme al hombre de la ventanilla del principio y, personalmente, me evito del disgusto y la pérdida de tiempo.




Zaira Rubio Lázaro dijo
Yo también voy a quejarme sobre los servicios sanitarios.
Algunos médicos me parecen una verguenza, me acuerdo que el año pasado tenia la uña del dedo gordo del pie encarnada, fui a médicos y tal y me dijeron de ir a uno que habia en un hospital. Claro, esto de la uña era la primera vez que me pasaba y yo pues estaba muy nerviosa porque no sabia lo que me ivan a hacer, normal.
Y eso que me espero tres cuartos de hora para entrar a la consulta, y el médico se me puso borde, y yo lo único que le dije fué decirle lo que teia en el dedo. Y me contestó tan mal, que casi mi madre y yo nos rebotamos.
Me dijo que se tenia que operar, ,me tenia que arrancar la uña, porque decia que me tenia que poner una postiza para pintarme las uñas en verano. O ponerme un trozo de algodón donde lo tenia encarnado. Mira eso de la uña postiza me dolió, porque yo no me pinto las uñas. En fin, que entrontré otro médico un podólogo y me hizo lo del pie, y me dijo que no habia de operar nada. En ese momento me dió unas ganas de ir al hospital y decirle un par de cosas claras al médico borde...
SALUDOS
P.D: Pásate por mi blog
11 Marzo 2007 | 03:15 PM