Pagar o pagar, la Ley de los gorrillas
Miriam Martínez
Son las 10.30 horas. Faltan 30 minutos para tu cita en el médico, tiempo suficiente para encontrar aparcamiento en los alrededores del Hospital. Das una, tres y hasta seis vueltas, no has encontrado nada de nada y faltan diez minutos para las 11.00 horas. Empiezas a ponerte nervioso y a suspirar cada vez que el coche de delante te quita el sitio. Ves a lo lejos un vehículo que deja libre un aparcamiento y piensas: "¡Bien, ésta es la mía!". Justo al lado ves a un personaje haciéndote indicaciones para que aparques, al mismo tiempo que miras el reloj. Haces maniobras mientras que ves al personajillo guiándote y diciendo "gira, gira más... así, así está bien jefe". Paras el motor. Sales del coche mientras que el simpático hombrecillo está a unos metros mirándote esperando la propina. Tú evitas mirarle, pero entonces piensas en la integridad de tu coche y en tu cita con el médico. Finalmente accedes y le das un euro.
Esta situación se repite a diario en el centro de las ciudades, sobre todo en las cercanías de los hospitales y parques así como en las playas en verano abordando a los turistas. Estos simpáticos personajes son conocidos como 'gorrillas' o 'aparcacoches', un nuevo oficio no registrado en el Servicio Público de Empleo Estatal (INEM) pero que aporta un 'sueldo' seguro todos los días a costa de nuestro bolsillo. A pesar de que aconsejan que no se les dé dinero, ¿quién se atreve a no hacerlo cuando está en juego tu coche o tú mismo? No es la primera vez que los 'gorrillas' reaccionan de forma violenta con los conductores que no les dan dinero, tanto que ha saltado la alarma social en algunas ciudades. La mayoría de estos aparcacoches son inmigrantes ilegales que vienen a nuestro país en busca de una vida mejor, así como transeúntes, politoxicómanos o personas con escaso poder adquisitivo.
Entonces es cuando te acuerdas de esos hombres que 'velan por tu seguridad y derechos'. ¿Dónde están? Ni rastro. Pero por otro lado piensas: "y aunque estén, ¿qué les van a hacer?", pues sencillamente poco. La mayoría de los municipios no tienen ordenanzas municipales contra esta 'profesión'. Sin embargo hay ciudades en las que sí que multan a los 'gorrillas' aunque éstos se declaran insolventes y no las pagan.
Entonces ¿cuál es la solución? Pagar, a pesar de que no lo aconsejen, porque de lo contrario puedes ser intimidado con amenazas o encontrar tu vehículo rayado o dañado. De todas maneras es tu decisión, tú eliges. Denuncia en un clic se manifiesta en contra de estas propinas 'obligadas' a cambio de tu 'seguridad'.


nosolometro dijo
Tienen bastante morro, en la zona de metropolitano (donde estan las clinicas ) piden hasta cuando la gente paga el parquimetro http://nosolometro.blogspot.com/
29 Septiembre 2008 | 12:32 AM