Los 'aviones fantasma' de El Prat
Miriam Martínez
El jueves más de 7 millones de españoles fijaban sus miradas en el estadio Hampden Park (Glasgow) para ver la final española de la UEFA entre el Espanyol y Sevilla. El partido prometía espectáculo y los futbolistas no defraudaron a los aficionados del fútbol. Sin embargo, en ese día también fueron protagonistas 423 aficionados del Espanyol, no porque ganara su equipo sino porque fueron víctimas de una estafa por parte de un broker.
Para los seguidores de ambos equipos la final comienza con la venta de entradas y para ello tienen que preparar bien el bolsillo porque los precios son estratosféricos y más en la reventa. La falta de ahorros no fue un impedimento para asistir a la primera final española de la UEFA. Algunos aficionados le echan cara al asunto y consiguen pagarse el viaje a costa de la buena voluntad de otras personas. Pero al coste de las entradas hay que añadir los gastos de avión, hospedaje y comidas, aproximadamente el gasto oscilaba entre los 500 y los 1.000 euros.
La Federación de Peñas del Espanyol contrató el viaje a la agencia Travel Gallery que alquiló a través de la empresa Air Broker los aviones a la compañía aérea Excel Airways. El broker estafó a los seguidores del Espanyol vendiendo los billetes de un vuelo varias veces o de vuelos ficticios. Y ahora ¿quién es el responsable: la agencia o la empresa broker? La Federación de Peñas propuso a los cientos de aficionados blanquiazules denunciar a la agencia Travel Gallery, mientras que la agencia demandará a Air Broker. Todo un cruce de demandas por una final.
Después de todo, las únicas víctimas de este suceso son los 423 aficionados del Espanyol y se les debería de devolver por lo menos el dinero ya que tuvieron que ver en casa el gran espectáculo que se vivió en Glasgow, a pesar de que la Copa la ganasen los rivales.

