Qué fue del derecho a la intimidad
Llevamos días escuchando que la cadena británica Channel 4 piensa emitir el 6 de junio un vídeo en el que se verán imágenes inéditas del accidente en el que murió Diana de Gales. Algunas de las fotografías muestran los últimos instantes de vida de Lady Di, mientras un médico le administraba oxígeno.
Las críticas más inmediatas apuntan que la publicación del vídeo y de las fotografías afectaría a los hijos de la fallecida, por lo que el derecho a la intimidad de los familiares más directos debería prevalecer sobre el derecho a la información de los demás ciudadanos, que puedan sentirse interesados por lo que realmente ocurrió aquel día, hace casi 10 años (el director de la cadena considera que el material es de interés público).
Cuando el año pasado una revista italiana publicó nuevas imágenes, los príncipes remitieron un comunicado asegurando que se les hacía mucho daño a ellos, "a su padre, a la familia de su madre y a todas aquellas personas que la amaron y respetaron".
Esto recuerda fielmente a la muerte de Paquirri en el ruedo. TVE difundió en Informe Semanalunas imágenes de la agonía del torero, y después fueron comercializadas en video por una empresa privada.
Isabel Pantoja denunció los hechos y llegó hasta el Tribunal Constitucional, en el que se resume su argumentación (muy similar a la de los hijos de Lady Di):
Por un lado, se refiere a los derechos a la propia imagen y a la intimidad del fallecido don Francisco Rivera; por otro, al derecho a la intimidad de sus familiares, y concretamente, de su viuda e hijos.
«el perjuicio moral de tales actos sin consentimiento de la familia que resultará afectada en su dolor e intimidad»
«que ha sido violado el derecho a la intimidad del señor Rivera Pérez y de su familia, a quienes no puede negarse el derecho a que no se divulguen y visualicen, indiscriminadamente, las tristes y dramáticas imágenes vividas por aquél cuando se debatía entre la vida y la muerte».
El derecho a la intimidad y propia imagen (art. 18.1 de la C.E.) es personalísimo y está ligado a la vida de la persona de quien se habla (como desaparece la personalidad civil, desaparecen los derechos del ámbito vital que se intentan proteger en la Constitución). Eso sí, el Tribunal Constitucional podía manifestarse sobre la explotación comercial de la imagen de Francisco Ordóñez, que contenía un valor patrimonial.
"Prographic S.A." comercializó una cinta en la que se reproducia el reportaje emitido anteriormente en TVE, por lo que ya no se trataba sólo de interés público y de libertad de información (art. 20 de la C.E.), sino más bien de ganar dinero.
Y además, sí merece protección el derecho a la intimidad de los familiares, al menos en España (ver sentencia):
Imágenes de las que, con seguridad, puede inferirse, dentro de las pautas de nuestra cultura, que inciden negativamente, causando dolor y angustia en los familiares cercanos del fallecido, no sólo por la situación que reflejan en ese momento, sino también puestas en relación con el hecho de que las heridas y lesiones que allí se muestran causaron, en muy breve plazo, la muerte del torero
En ningún caso pueden considerarse públicos y parte del espectáculo las incidencias sobre la salud y vida del torero, derivada de las heridas recibidas, una vez que abandona el coso, pues ciertamente ello supondría convertir en instrumento de diversión y entretenimiento algo tan personal como los padecimientos y la misma muerte de un individuo, en clara contradicción con el principio de dignidad de la persona que consagra el art. 10 de la C.E.
En este caso había una diferencia notable: algunas imágenes estaban filmadas en lugares privados, como la enfermería de la plaza de toros. Para Lady Di, sin embargo, todo se captó en plena calle.
Además, este revuelo suena a aumentar la audiencia, pues imagenes similares ya las pudimos ver en La cadena de televisión estadounidense CBS. Lo cierto es que, hasta la imagen en cuestión que emitirá Channel 4 la vieron en otros países en 2006 y la hemos podido ver ahora, incluso en España.



creacom dijo
Los medios de comunicación pretenden ofrecer noticias de la forma que sea y, en este caso, lo consideran como algo público que debe saber todo el mundo. Lo que pasa es que la gente famosa es lo que tiene. Muchos personajes muertos tienen más reconocimiento muertos que vivos. Lo de los derechos a la intimidad no me lo creo mucho. A lo mejor estoy mal enterado, pero tampoco es que haya mucha intimidad acerca de la vida de los famosos. Los que peor lo pasan son los familiares que tienen que aguantar algo que ya está muy visto.
30 Mayo 2007 | 01:24 PM