Mucho que decir
Llevamos ya muchas semanas denunciando, temas, no nos faltan. Sin embargo hoy, he decidido cambiar de estrategia y he querido que sean otros los que lo hagan por mí. Como proyecto de periodista, he cogido papel y boli y he comenzado a hacer preguntas, esto es lo que me he encontrado:
- La primera en sufrir las consecuencias de esta idea es mi madre. Ella a penas tiene relación con Internet, así que cuando le pregunto y le digo que su respuesta la va a poder leer la gente, se pone nerviosa, no sabe que decir. Tras unos minutos… ¡Ya lo tiene! Quiere denunciar algo que esté de actualidad y relacionado con nosotras, los malos tratos a las mujeres.
- Ahora sólo tengo que conectarme al Messenger para encontrar a mis siguientes colaboradores. Mi amigo Iván es el primero, no necesita pensarlo, él ha sido fuente de inspiración en algún que otro post, ¿su denuncia? La contaminación que amenaza el futuro de nuestro planeta. Silvia, una buena compi, es la siguiente, quiere que los fines de semana duren cuatro días (yo también). Nos ponemos serias, critica las desigualdades entre hombres y mujeres, a igual trabajo, diferente salario ¿Por qué?
- Suena el teléfono, es mi compañera María, tiene una duda sobre un trabajo de Olabe que tenemos que entregar mañana, aprovecho su llamada para hacerle mi pregunta, le llueven cantidad de ideas, pero termina eligiendo los toros. No está de acuerdo con ellos y con el sufrimiento que se les obliga a padecer para el disfrute de unos cuantos.
- ¿La última? Mi hermana, acaba de llegar a casa y se queja de los más de 20 minutos que lleva buscando aparcamiento. Creo que no necesito preguntarle nada, su denuncia me ha quedado muy clara: tenemos muchos coches para muy poco espacio ¿dónde los metemos?

